La decoración navideña tiene una particularidad: se usa tres semanas al año y se guarda once meses. Eso significa que casi todo lo que sacas de la caja en diciembre está entero, pero descolorido, con dobleces marcados y en tonos que ya no combinan entre sí porque se fue comprando de a poco a lo largo de los años.

Teñir resuelve justamente ese problema: unificar piezas de distintas épocas en un solo tono. Y sale mucho más barato que reponer.

La mantelería navideña

Es el uso más directo. El mantel bueno sale una o dos veces al año, y con eso alcanza para acumular manchas de vino, panetón y salsa.

Lo que se puede rescatar: mantel de algodón o lino, servilletas de tela, caminos de mesa, individuales, cubre-sillas de tela natural.

La condición de siempre: las manchas de grasa hay que sacarlas antes, porque el tinte no las tapa, las marca. En un mantel navideño eso significa revisar bien la zona central. El método está en cómo quitar manchas antes de teñir.

Y el consejo que más rinde: tiñe el mantel y las servilletas juntos, en la misma tanda. Si lo haces en días distintos van a quedar en tonos ligeramente distintos, y sobre la mesa se ven lado a lado. Todo el detalle está en cómo teñir manteles y servilletas.

El nacimiento

Aquí hay dos cosas que se pueden teñir, y son productos distintos.

La ropa de las figuras

Los mantos y túnicas de tela de las figuras del nacimiento se destiñen y amarillean con los años. Si son de algodón, se tiñen sin problema, y con muy poca cantidad: son piezas pequeñas.

Los colores tradicionales que se buscan: guinda y rojo para los mantos, azul marino para el manto de la Virgen, marrón oscuro y beige para las túnicas de los pastores.

El aserrín de la base

El musgo natural es cada vez más difícil de conseguir y en muchos sitios ya no se recomienda recolectarlo. El aserrín teñido es la alternativa práctica: se consigue en cualquier carpintería, se tiñe del verde que quieras y se guarda de un año para otro.

Es otro producto: anilina para aserrín, que se vende por kilo, no en sobres. Tenemos una guía completa en nacimientos y pesebres con aserrín teñido y las proporciones exactas en cuánta anilina por kilo de aserrín.

Un dato práctico: el aserrín teñido y bien seco se guarda de un año para otro sin perder color, en bolsa cerrada y en lugar seco. Lo tiñes una vez y lo usas varias navidades.

Adornos y detalles de tela

Los colores de diciembre

La carta completa está en tintes para ropa, y si necesitas tonos que no están ahí, las anilinas tienen 94.

El calendario: empieza en noviembre

Suena exagerado y no lo es. La razón es el secado: la tela mojada tarda uno o dos días en secar, y tiene que ser a la sombra. Si además vas a coser o planchar, súmale tiempo.

Y si vas a hacer aserrín teñido, ese sí necesita días de secado al aire libre. No lo dejes para el 20 de diciembre.

Un uso que poca gente aprovecha

La ropa de fiesta. Un vestido o una camisa de algodón que ya se usó dos navidades y todo el mundo tiene visto, teñido de un color distinto, es prácticamente una prenda nueva.

Funciona bien con prendas lisas de algodón y colores claros, porque desde ahí puedes ir a casi cualquier tono. Lo que no funciona es al revés: de un vestido negro no vas a sacar uno guinda. La regla está en de qué color puedo teñir mi ropa.

Antes de guardar todo en enero

Dos cosas que hacen que el año siguiente sea más fácil:

Y si teñiste, el color aguanta el guardado perfectamente siempre que hayas aplicado el alumbre sellador y enjuagado bien.

¿Tienes un proyecto navideño y no sabes qué producto necesitas? Escríbenos al WhatsApp 977 807 153. La diferencia entre sobres, anilina por peso y anilina para aserrín depende de qué vas a teñir, y es mejor resolverlo antes de comprar.

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