Teñir ropa en casa no tiene misterio, pero sí tiene reglas. Si las conoces, una prenda desteñida vuelve a verse nueva por unos pocos soles. Si no, terminas con un resultado desparejo y la sensación de haber perdido el tiempo. Esta guía cubre todo el proceso, de principio a fin.

Antes de empezar: la regla que no falla

El tinte oscurece, nunca aclara. Puedes llevar una prenda blanca a azul, una celeste a marino, una gris a negra. Lo que no existe es un tinte que pase tu polo negro a beige.

Esta sola regla evita el 90 % de las decepciones. Si tienes dudas sobre tu caso, mira nuestra guía de qué color puedes darle a tu ropa según el color que ya tiene.

Qué necesitas

Paso 1: revisa la etiqueta de tu prenda

Es lo primero y lo más importante. El tinte agarra en fibras naturales: algodón, lino, rayón, viscosa. No agarra en poliéster, nylon ni acrílico.

Si la etiqueta dice 100 % algodón, adelante sin dudar. Si dice 65 % poliéster y 35 % algodón, el color va a salir bastante más claro. Si dice 100 % poliéster, no lo tiñas: vas a perder el sobre.

Lo explicamos en detalle en qué telas se pueden teñir y cuáles no.

Paso 2: calcula cuántos sobres necesitas

La regla base es un sobre por prenda. Un polo, un jean o una falda: un sobre. Un buzo completo: dos. Un juego de sábanas: dos o tres.

El error más común es repartir un sobre entre dos prendas para ahorrar. El resultado es un color apagado en las dos. La tabla completa por prenda está en cuántos sobres de tinte necesito.

Paso 3: lava la prenda y déjala húmeda

El tinte no penetra sobre suavizante, grasa corporal ni suciedad. Lava la prenda sin suavizante y no la seques: tiene que entrar al agua mojada. Una prenda seca absorbe de golpe por unas zonas más que por otras y queda manchada.

Paso 4: prepara el agua y disuelve el tinte

Calienta agua suficiente para que la prenda flote holgada, sin apretarse. Debe estar bien caliente, humeando, pero no hace falta que hierva a borbotones.

Disuelve primero el tinte en un poco de agua caliente aparte, removiendo hasta que no quede ningún grumo. Los grumos son la causa número uno de las manchas oscuras. Recién entonces lo viertes en la olla, y añades el puñado de sal.

Paso 5: sumerge y mueve

Mete la prenda desdoblada y muévela sin parar. Esto no es opcional: cualquier zona que se quede quieta o plegada toma menos color.

El tiempo depende del color:

La prenda mojada siempre se ve más oscura de lo que va a quedar. Cuenta con que al secarse aclara un tono.

Paso 6: enjuaga y fija con alumbre

Enjuaga con agua fría hasta que el agua salga casi limpia. No te asustes si sale muy teñida al principio: es normal, sobre todo con rojo y negro.

Después viene el paso que más gente se salta y el que más importa: el alumbre. Viene en el mismo sobre. Se disuelve en agua fría y la prenda se deja ahí unos diez minutos.

El alumbre es lo que sella el color en la fibra. Sin él, el tinte se va en las dos primeras lavadas y vuelves exactamente al punto de partida. Es la diferencia entre un teñido que dura un año y uno que dura una semana.

Paso 7: seca a la sombra

Nunca al sol directo, y del revés. El sol es lo que más rápido destiñe una prenda recién teñida.

Cómo lavar la prenda las primeras veces

Los errores que arruinan un teñido

Qué color le puedo dar a mi prenda

Depende del color que ya tiene. El negro es el único que tapa casi cualquier cosa. El resto necesita partir de un tono más claro que él.

Los más pedidos son el azul jean para pantalones de mezclilla, el azul marino y el guinda para uniformes, y el plomo para polos y buzos. Puedes ver los 30 colores en la carta de tintes para ropa.

Si es tu primera vez y quieres ir sobre seguro, escríbenos al WhatsApp 977 807 153 contándonos qué prenda es y de qué color: te decimos qué esperar antes de que compres.

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