Descripción
El lila es un violeta medio: más claro que el morado de octubre, pero mucho más firme que un pastel. Tiene cuerpo, se ve como violeta de verdad y no como un rosa dudoso, y eso lo vuelve útil tanto en lo devocional como en lo decorativo.
Dos mundos
Por un lado, las velas de novena y los juegos de altar, donde acompaña al morado sin repetirlo y arma degradado con él. Por otro, la decoración: quinceañeros, mesas de evento con fucsia y blanco, y aromáticas de lavanda, donde el color anuncia el aroma.
Qué tener en cuenta
- Sirve en parafina, cera de abeja, ceras vegetales y estearina.
- Sobre parafina blanca sale limpio; sobre cera de abeja natural el amarillo lo enturbia y lo lleva al malva grisáceo.
- Tiñe todo el cuerpo de la vela, no una capa exterior.
Se agrega de a poco a la cera ya derretida y el tono se decide en frío. Es un aviso que repetimos para todos los violetas: en la olla se ven profundos y elegantes, y al enfriar aflojan. Mejor una muestra cuajada que un ojo apurado. A granel por peso, desde 100 gramos.



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