Descripción
Conviene decirlo de entrada porque cada temporada alguien se confunde al encargar: el grosella es un vino oscuro violáceo, tipo ciruela profunda. No es rosa, no es frambuesa clara, no es un tono alegre. Es un color cerrado, elegante, que en poca luz casi se lee como morado.
Quién lo busca
Decoradores que arman arreglos y centros con pluma en gama de vinos; tocados de danza donde la pieza tiene que verse seria y no festiva; artesanos que trabajan sombreros y prendedores; y utilería de época, que agradece los tonos apagados.
Con qué se lleva bien
- Con morado y lila, armando una gama de violetas de distinta profundidad.
- Con guinda, cuando se quiere una mezcla de vinos sin caer en el rojo.
- Con beige, si la pieza necesita un contraste claro que lo levante.
Trabaja sobre pluma blanca y crema con toda su profundidad, y también entra sobre pluma gris clara, porque es un tono oscuro. Sobre pluma marrón se cierra todavía más y pierde el violeta.
El baño va caliente, nunca hirviendo, y la pluma se presiona entre paño en lugar de retorcerla.



Valoraciones
No hay valoraciones aún.