Descripción
Violeta medio: más abierto que el morado y bastante más cerrado que un pastel. Tiene cuerpo suficiente para verse a distancia y suavidad suficiente para ambientes.
Lo compran decoradores de salón que trabajan tul, organza y manteles de poliéster para quinceañeros y matrimonios; talleres de danza que necesitan faldas y mantillas en raso sintético; y confección de blusas y chalecos cuando el lila es color de promoción o de institución.
Con qué se arma
- Con blanco y plata, en decoración de salón
- Con fucsia, para degradados de vestuario
- Con morado, en trabajos de dos tonos
Sale fiel sobre blanco, crema y rosados o celestes claros. Sobre amarillo se convierte en un gris sucio. Y como todo tono medio, no aparece sobre tela ya oscura, porque el tinte se suma pero jamás aclara.
Un dato de oficio: en poliéster y acrílico el lila queda algo más suave que el mismo baño sobre algodón, cosa que se nota cuando se tiñe un juego con piezas de distinta composición. Se fija con el sellador de color líquido para sintéticos, que se vende aparte del sobre.



Valoraciones
No hay valoraciones aún.