Descripción
El turquesa es un azul medio y luminoso con tiro verdoso, el azul que uno asocia al mar de balneario. En madera se ve fresco sin ser pálido: tiene saturación suficiente para sostenerse solo en una puerta entera.
Lo compran carpinteros de casas de playa, dueños de cevicherías y restaurantes marinos que mandan hacer sillas, mesas y celosías, artesanos de cajas, remos decorativos y letreros costeños, y decoradores que arman ambientes con tema náutico.
Base y cuidados
Madera clara de partida. Pino, triplay claro, maderas blancas. El tinte solo va hacia el mismo tono o más oscuro, así que sobre cedro o sobre una pieza ya oscura el turquesa se apaga y pierde justamente lo que lo hace turquesa: la luz.
En maderas blandas la absorción es despareja y quedan vetas más cargadas; en duras sale parejo y más suave. Se aplica con brocha o muñequilla siguiendo la veta y acepta laca o barniz encima. En piezas que van a exterior conviene proteger bien el acabado, porque la madera desnuda no aguanta la humedad. MDF y melamina no toman anilina.
Presentaciones: 1 Kg, ½ Kg, ¼ Kg, ⅛ Kg y 100 Gr.



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